Efraín Juárez, el director técnico de los Pumas, decidió renunciar a su cargo después de la contratación de su hijo, Juan José Calero, como nuevo refuerzo del equipo. La decisión causó una escisión entre Juárez y Antonio Sancho, quien quería refrescar la portería y darle oportunidad al joven guardameta Pablo Lara. Según fuentes al interior del Club Universidad, el encontronazo se dio cuando en medios de comunicación apareció el nombre del hijo de la leyenda del Pachuca, 'JJ' Calero, como el nuevo refuerzo de los Pumas. Dicha información no era conocida por el cuerpo técnico encabezado por 'Efrastóteles', quien de inmediato rechazó llevar a un jugador de 27 años que venía de la Liga de Expansión después de su paso por Zacatecas, Sporting FC, Gil Vicente, León y Pachuca. La pregunta al interior era: ¿Por qué si piden explotar las fuerzas básicas del equipo, se traen a un futbolista que no la ha roto en ningún club? Según afirman jugadores a RÉCORD, la presencia de Sancho no era bien vista en el equipo. De acuerdo a los futbolistas, cuando él se acercaba en los convivios se generaba un ambiente enrarecido, lo cual provocaba una energía negativa. Ahora, la pretensión es que con la salida de Efraín Juárez, Antonio Sancho asuma la responsabilidad total y se respeten las decisiones institucionales y no personales. Hasta el momento se desconoce si el hijo del 'Cóndor' es de Pumas; lo único que se afirma es que era un futbolista que tenía que estar bajo las órdenes de Efraín Juárez, situación que no sucedió ya que el estratega mexicano determinó rescindir el contrato que todavía lo ligaba seis meses más con la escuadra del Pedregal.